Hace unos días tuve el honor de ser invitada al programa #RopaTendida de La Metro (95.9 FM y Canal 194 en Zapping). Fue una conversación increíble donde pudimos hablar de frente sobre un pilar de nuestra salud que solemos olvidar: cómo cuidar nuestro piso pélvico. Aquí te comparto las claves de lo que conversamos y por qué es momento de tomar acción.
Cuidar el piso pélvico va mucho más allá de los “Kegel”
Durante la entrevista en La Metro, enfaticé que el piso pélvico no es solo un sostén de órganos, sino el centro neurálgico de nuestra función sexual y urinaria. A menudo se cree que la única forma de cuidarlo es haciendo ejercicios de Kegel de forma descontrolada, pero la realidad anatómica es muy distinta.
Si existe tensión, dolor o hiperactividad muscular (como en casos de vaginismo o dispareunia), apretar y contraer sin una evaluación previa solo empeorará el problema. El cuidado real requiere consciencia, diagnóstico y entrenamiento inteligente.
“Cuidar nuestro piso pélvico empieza por conocerlo. No podemos fortalecer, relajar o curar un músculo que ni siquiera sabemos que existe o cómo se siente al moverse.”
— Caro Silva, en el programa #RopaTendida de La Metro.Aprender a escuchar a tu cuerpo
Uno de los puntos clave que conversamos fue la normalización de los síntomas. Perder orina al reír o saltar no es normal. Sentir dolor durante las relaciones sexuales no es normal. Son señales de auxilio de una musculatura que ha perdido su elasticidad o su fuerza funcional.
Mitos comunes vs. El Método Caro Silva
Mitos del Cuidado Pélvico
- Hacer ejercicios de Kegel para solucionar cualquier molestia.
- “Aguantar” las ganas de ir al baño para entrenar la vejiga.
- Ignorar la pesadez pélvica pensando que es parte de la edad o el postparto.
- Creer que el dolor sexual es solo un problema psicológico.
Cuidado Real (Método Caro Silva)
- Evaluación estructural detallada antes de prescribir cualquier ejercicio.
- Liberación miofascial profunda para eliminar la tensión primero.
- Entrenamiento de fuerza con sobrecargas externas.
- Educación anatómica para conectar el cerebro con la zona pélvica.
Preguntas Frecuentes sobre el Cuidado del Piso Pélvico
¿Qué es el piso pélvico y por qué debo cuidarlo?
El piso pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la base del abdomen. Cuidarlo es vital porque es el responsable directo de mantener la continencia urinaria y fecal, sostener los órganos pélvicos y permitir una respuesta sexual plena y sin dolor.
¿Hacer ejercicios de Kegel es suficiente para fortalecer la pelvis?
No, los ejercicios de Kegel no son la solución para todo y, en algunos casos, pueden ser perjudiciales. Si tu piso pélvico está tenso o hiperactivo, contraerlo empeorará los síntomas. El tratamiento eficaz requiere evaluación previa y entrenamiento con sobrecargas externas, como aplicamos en el Método Caro Silva.
¿Cuáles son los síntomas de un piso pélvico descuidado?
Los principales síntomas de disfunción incluyen pérdidas involuntarias de orina o gases, dolor pélvico crónico, sensación de pesadez (prolapso) y dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia). Ninguno de estos síntomas debe normalizarse.
¿Cómo afecta la postura al piso pélvico?
Una mala postura altera la presión dentro del abdomen, sobrecargando la musculatura pélvica. Mantener una alineación corporal adecuada, tanto de pie como sentada, previene el debilitamiento de las fascias y ayuda a los músculos a amortiguar correctamente los impactos.
¿Cuándo debo consultar a una kinesióloga pélvica?
Debes consultar ante cualquier dolor, fuga de orina o molestia, pero también de forma preventiva. Acudir a evaluación antes de un embarazo, en el postparto o al acercarte a la menopausia te ayudará a prevenir disfunciones severas a futuro.